Traslados para bodas y celebraciones en San Miguel de Allende
Un día para recordar
Invitados que llegan de lejos, una hacienda, un regreso de madrugada. Cómo se piensan los traslados de una boda en San Miguel, para que la celebración ocupe toda la atención.

Una boda en San Miguel casi nunca es un solo viaje.
Hay invitados que aterrizan en vuelos distintos, un traslado del hotel a una hacienda y un regreso al pueblo mucho después de la última canción. Pensarlo con tiempo permite que quienes organizan y quienes asisten dediquen su atención a la celebración.

Cada sede tiene su propio ritmo
Los lugares a las afueras del pueblo donde en realidad ocurren la mayoría de las bodas.
Las haciendas y los jardines suelen quedar a las afueras del pueblo, con accesos y horarios propios. La ceremonia, la recepción y todo lo que ocurre entre una y otra marcan cuándo y desde dónde se sale.



Los que llegan de lejos
Unos aterrizan en el Bajío, otros en Querétaro o en la Ciudad de México, y casi nunca el mismo día. Sus llegadas se organizan a lo largo de los días, en lugar de reservarse una por una.

Del primer vuelo al último regreso
- 01
Llegan
Las llegadas de los invitados se organizan en conjunto, aeropuerto por aeropuerto.
- 02
Se mueven del hotel a la sede
Un traslado entre el hotel y la hacienda, a la hora que marca la ceremonia.
- 03
Celebran
Una sola persona del equipo coordina la boda completa contigo: el plan se explica una vez.
- 04
Regresan
Los regresos tarde se planean con anticipación, y los choferes que llevan a los invitados son los que los traen de vuelta.

Si organizas desde lejos
No necesitas estar en San Miguel para organizar los traslados. Escríbenos con las fechas y el plan que ya tengas, aunque esté a medias, y lo ordenamos contigo.
Cuéntanos sobre tu boda
Cuéntanos fechas, sedes y cuántos invitados esperas, aunque el plan esté a medias. Una persona te responde con disponibilidad y precio.
