San Miguel de Allende y el Bajío
Descubre San Miguel y sus alrededores
Mercados por la mañana, fiestas que cambian el ritmo de las calles, una cocina con memoria y excursiones por el Bajío. Lo que vale la pena conocer, y cómo recorrerlo.


Cuando San Miguel se llena de ofrendas
El 1 y el 2 de noviembre, México celebra el Día de Muertos. En las casas se arman ofrendas con flores, velas, papel picado y calaveras de azúcar, porque aquí se celebra no solo la vida, sino también lo que sigue después de ella.
En San Miguel, desde sus inicios se han expuesto hermosas ofrendas en el Jardín Principal, con venta de dulces tradicionales y apertura de la cripta de la parroquia. Desde hace algunos años, además, un desfile de catrinas recorre el centro histórico, y tú puedes ser parte de él.
Una ciudad que empezó en un manantial
San Miguel no empezó con la plaza ni con la parroquia, sino con el agua. En 1542, fray Juan de San Miguel fundó el asentamiento junto a los manantiales de lo que hoy es el Barrio del Chorro, en un camino por donde pasaba la plata rumbo al norte.
En 1826 recibió el título de ciudad y sumó a su nombre el de Ignacio Allende, el insurgente nacido aquí que luchó por nuestra independencia. Caminarla hoy es leer esas capas: el agua, la plata, la Independencia y, desde 2008, un centro histórico inscrito en la lista del Patrimonio Mundial.

Una fachada levantada por un maestro albañil
La fachada neogótica de cantera rosa de la Parroquia de San Miguel Arcángel se construyó entre 1880 y 1890 bajo la dirección de Zeferino Gutiérrez, un maestro albañil indígena. Se dice que se inspiró en postales y litografías de iglesias góticas europeas; el resultado es una interpretación propia, y por eso resulta tan única.
Desde el Jardín Principal ordena la vista y es el punto al que casi todos vuelven para orientarse: es imposible perderse teniéndola como referencia desde la mayoría de los puntos de la ciudad.

Las piletas donde se lavaba la ropa
En el Barrio del Chorro, junto al manantial que dio origen a la ciudad, quedan los lavaderos: piletas de piedra del siglo XVIII, construidas por Manuel Francisco de la Canal, donde durante generaciones se lavó con el agua que bajaba del manantial.

Atotonilco, la Capilla Sixtina mexicana
El Santuario de Jesús Nazareno de Atotonilco fue inscrito por la UNESCO en 2008 junto con San Miguel. Su interior es conocido por la pintura mural barroca atribuida a Miguel Antonio Martínez de Pocasangre, que le ha dado ese apodo.
Arte, oficios y vida cotidiana
- 01 · Arte
Una ciudad que se volvió escuela
En los años treinta se fundó aquí una escuela universitaria de Bellas Artes, y en los cincuenta el Instituto Allende, en una casa del siglo XVIII, atrajo a artistas de otros países. Hoy, en su interior, encontrarás bazares, eventos e incluso podrás organizar ahí tu próxima boda.
- 02 · Oficios
Hecho a mano, y guardado en un museo
El mercado de artesanías reúne trabajos en latón, lana, madera, papel maché, vidrio y cerámica, y el Museo La Esquina conserva más de 3 500 juguetes populares mexicanos. Los dos cuentan, por caminos distintos, qué se hace con las manos en esta parte del país.
- 03 · Vida cotidiana
Una ciudad que se escucha en más de un idioma
En el centro conviven quienes nacieron aquí con residentes y visitantes de muchos países, y se nota en las conversaciones de las mesas vecinas. Todos están felices de recibirte: San Miguel se caracteriza por ser una de las ciudades más hospitalarias del mundo.
El recorrido gastronómico
Conoce lo que se come en el día a día de los sanmiguelenses: llega temprano al mercado y mira llegar los productos frescos. Después pasea por las calles y encuentra un pequeño café donde puedas ampliar tus ideas, y al final del día sal con amigos a una cena increíble en una de las terrazas del centro, para dejarte maravillar con una vista increíble.
El tianguis
Los martes hay tianguis, y quien ha ido sabe que siempre hay tesoros escondidos esperando entre el caos, con productos, ropa y antojitos. Es para quienes buscan la experiencia más original.
La cocina del estado
En Guanajuato se cocinan platillos como las enchiladas mineras, las pacholas y los tamales guanajuatenses. Vale la pena buscarlos mientras se descubre su impresionante arquitectura.
Vino y queso, en dos rutas
Hacia Dolores Hidalgo están los viñedos de Guanajuato; hacia Querétaro, la ruta del vino y el queso, con viñedos y queserías de varios municipios. Son dos rutas distintas, y las dos se disfrutan más con alguien más al volante.

Tamales, atole y comida corrida
El Mercado Ignacio Ramírez, a pocas cuadras del Jardín, es un mercado cubierto con puestos de comida: licuados, nopales, atole, tamales y, hacia el mediodía, la comida corrida, el menú del día de las fondas mexicanas: sopa, arroz, un guiso y, a menudo, postre o agua fresca. Todo a un excelente precio y con un indiscutible gran sabor.
Un año de fiestas
En San Miguel el calendario se nota en la calle: procesiones, desfiles, fuegos y altares marcan el año. Estos son cuatro momentos, en el orden en que llegan.

- Marzo o abril
Semana Santa
El Viernes de Dolores, las casas abren sus puertas para mostrar altares. El Viernes Santo se hace el Santo Encuentro al mediodía y, de noche, la procesión del Santo Entierro, conocida como la Procesión del Silencio.
- Junio
Los Locos
Hacia el 13 de junio, fiesta de San Antonio de Padua, un desfile de personas disfrazadas y enmascaradas recorre el centro y reparte dulces. Termina en la parroquia de San Antonio, y su origen se cuenta de varias maneras.
- Finales de septiembre
La Alborada
Estrellas de papel iluminadas, mojigangas y fuegos artificiales en el Jardín Principal, de madrugada, abren la fiesta de San Miguel Arcángel, hacia el 29 de septiembre. Los fuegos escenifican la lucha del arcángel contra Lucifer.
- 1 y 2 de noviembre
Día de Muertos
Ofrendas con flores, velas y papel picado, y un desfile de catrinas por el centro histórico en años recientes.
Es el momento habitual de cada una, no las fechas de este año: cambian en cada edición y se confirman con el programa oficial.
Querétaro, una ciudad con historia propia
Santiago de Querétaro está a 1 h de carretera de San Miguel.

El vino y el queso de Querétaro
La ruta del vino y el queso de Querétaro no es la de Guanajuato: une viñedos y queserías de varios municipios, como El Marqués, Colón, Ezequiel Montes —donde está Bernal— y Tequisquiapan, que es su punto de partida tradicional. Tequisquiapan, Bernal y Cadereyta son Pueblos Mágicos del estado.
Dos ciudades, un mismo viaje
Querétaro y San Miguel se combinan bien en una misma estancia por el Bajío: una es una ciudad colonial de plazas y museos, la otra un pueblo de calles empedradas. Hacemos el trayecto entre ellas, y desde el aeropuerto de Querétaro, cuando la ruta lo pide.

Una ciudad que se camina
La Zona de Monumentos Históricos de Santiago de Querétaro es Patrimonio Mundial desde 1996. Su trazado mezcla la cuadrícula española con las calles sinuosas de los antiguos barrios indígenas, y todavía se recorre a pie entre la Plaza de Armas, el Jardín Zenea y los callejones que los unen.
Su imagen más reconocible es el acueducto del siglo XVIII, con sus 74 arcos de cantera.
Tres salidas desde San Miguel
Cada una se organiza a la medida: dinos a dónde y cuándo, y te preparamos una propuesta. Antes de ir, confirma horarios y condiciones de visita con cada lugar.

Entre viñedos
Entre San Miguel y Dolores el paisaje se llena de viñedos y olivos. La ruta se hace por horas, con tu chofer esperando en el lugar: una comida larga no se vuelve un problema.

Dolores Hidalgo
En la madrugada del 16 de septiembre de 1810, el cura Miguel Hidalgo convocó al pueblo desde su parroquia. Por eso se le llama la Cuna de la Independencia.

Ciudad de Guanajuato
Ciudad histórica de laderas, escalinatas y callejones, inscrita por la UNESCO en 1988 y pensada para recorrerse a pie.
Otras historias
Cuando sepas qué quieres ver
Cuéntanos y organizamos cómo llegar, entre San Miguel, Querétaro y el resto del Bajío.
